Me convencías de todo, me transmitías confianza
de todo eso que era tuyo, ya no te queda nada
Ya no sobran como antes las ganas de abrazarte
ya no sobran como antes las ganas de mirarte
ni de abrazarte, ni de mirarte y no mostraste nada
y no cambiaste nada ya no te brilla nada
ya no te queda nada..
((Hay que remar igual en subida que en la bajada, lo mismo es errarle a la salida que a la llegada))
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